Los síntomas de la ERC pueden variar, pero los más comunes incluyen fatiga, hinchazón en las extremidades, presión arterial alta, cambios en la frecuencia urinaria y sangre en la orina. Sin embargo, en las etapas tempranas, es posible que no haya síntomas evidentes, por lo que es importante realizar exámenes médicos regulares si tienes factores de riesgo.